Una puriscaleña de 23 años corta el viento saltando vallas sobre las pistas de todo el mundo. Andrea Vargas corre como nadie en la prueba de los 100 metros vallas, como lo muestra la medalla de oro que trajo a Costa Rica desde los Juegos Panamericanos de Lima 2019.

Por: Ticas Poderosas

La historia de Vargas es de SUPERACIÓN, con mayúsculas. Con apenas 10 años tuvo su primera experiencia internacional en El Salvador, cosechando cuatro medallas de oro. Pero no tuvo guía, su entrenador no pudo viajar y ella lloró por no poder superar las marcas que obtuvo. Ese hecho definió su futuro, pues su madre, Dixiana Mena, decidió que eso no iba a volver a suceder, por lo que decidió formarse como entrenadora, para guiar los pasos de sus hijas en el mundo del atletismo. La sociedad materno filial está dando grandes (inmensos) resultados.

¿Se imaginan que podría hacer esta mujer con unas instalaciones en condiciones en Santiago de Puriscal? Hoy entrena en una pista de cemento, con vallas ‘hechizas’ de PVC que le prepara su padre. Y así compite y gana al más alto nivel. Ya clasificada para los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, pretende hacer soñar a un todo un país.

Sueños que para Andrea no se quedan en el atletismo. Tiene una pequeña niña (Abril, nacida en 2015) que acude en ocasiones a los entrenamientos, cuando su esposo no puede atender a la pequeña. Y además se sacó la carrera de Derecho en 2017, pero no ejerce la abogacía profesionalmente, pues tuvo que elegir por el atletismo. Y es que las horas no dan ya para más. 

La familia es fundamental para la atleta puriscaleña, tanto en el plano personal, como en el profesional, pues han sido ellos sus principales sponsors, ya que este deporte, considerado minoritario en el país, no ha levantado (todavía) el interés masivo de las marcas por patrocinar a esta excepcional corredora. Recibe alguna subvención estatal, y tiene el patrocinio de alguna firma como Kölbi; pero su familia ha sido su principal sostén económico.

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Cuéntenos quién es usted, cómo se describiría…

Soy Andrea Vargas, atleta de 100 m vallas. Soy de Puriscal, me considero una persona normal. Me gusta mucho practicar atletismo desde muy pequeña, y ahora últimamente lo he hecho más de manera profesional. Últimamente he tenido más logros, soy campeona Panamericana en 100 m vallas, estoy orgullosa y feliz de haberlo logrado.

¿Cómo fue su infancia? ¿Cree que tuvo que sacrificar algo?

No siento que hubiera sido un sacrificio que no me hubiera gustado. El atletismo desde muy pequeña me ha gustado, ha sido el hobby, la manera de poder recrearme un poquito, de salir de la casa, de quemar mis energías… Lo veía como un juego, me encantaba venir a entrenar, así tuviera que madrugar por el horario de la escuela, del colegio… Pero eso era como lo mínimo, despertarse muy temprano, pero era lo que me gustaba, y si quería tener resultados había que hacerlo así.

¿Cuáles fueron sus inspiraciones para crecer? ¿Hubo alguna figura inspiradora? 

De muy pequeña tal vez no conociera las figuras más grandes en atletismo, u otros deportes. Yo nada más sentía como esas ganas de correr, y también era muy competitiva. Entonces eran las ganas de ganar y de entrenar para ganar. 

Cuando fui creciendo sí fui viendo más figuras importantes en el deporte. Claudia Poll, en los JJOO, y también en atletismo Nery Brenes, con grandes logros… Solo pensaba: ‘Qué bonito, ser como ellos, y trabajar aquí para llegar a tener una medalla’. Solo que uno no se imagina todo lo que hay que hacer para poder llegar. Y todavía siento que me queda mucho camino que recorrer.

También admiré mucho a Sally Pearson, una de las mejores vallistas a nivel mundial (N del E: ex atleta australiana, campeona mundial -2011 y 2017- y olímpica -2012-) y a Kendra Harrison, la récord mundial en 100 m vallas. Son personas que se ve que son humildes, pero que trabajan para ser buenas.

Son figuras que dan ejemplo, pero yo también estoy tratando de hacer lo mío.

¿Cuáles fueron sus apoyos principales para llegar a ser lo que es hoy? ¿Cuál es el papel de la unión familiar a la hora de perseguir sus sueños?

Importantísimo. Yo creo que ha sido la clave de todo esto. Al principio el apoyo lo tenía de mis padres, que aunque tal vez no tuvieran suficiente solvencia económica, ellos luchaban mucho para poder darnos, a los tres (su hermana Noelia también es atleta de alto nivel, en 20 km marcha), la oportunidad de seguir entrenando en atletismo. Creo que toda la vida ellos me han dado todo. Yo digo que ellos son el sponsor que he tenido toda la vida, porque ellos son los encargados de mantenerme en el atletismo, de apoyarme, de darme todo lo necesario… Que aunque sea muy sencillo, pero por lo menos lo he tenido. El apoyo de mi esposo también ha sido fundamental, porque tengo una hija y no es fácil llevar el rol de mamá, de entrenar, luego de estudiar… Él me ayuda mucho a dividirnos los tiempos, ayudarme con mi hija cuando tengo que entrenar, y mi mamá también me ayuda con ella. Tengo un apoyo demasiado bonito, demasiado fuerte a nivel familiar. Gracias a Dios lo tengo y puedo desarrollar también otras cosas.

Hablando de la unión familiar. ¿Cuál es su papel en la vida de su hermana? También es deportista… ¿Cómo ha sido esa dinámica?

Ha sido también uno de los ejemplos más grandes para mí. Ella es una persona muy fuerte, muy decidida. Es mucho menor que yo, pero tiene muchas ganas para seguir adelante, a pesar de que ella también ha recorrido un trayecto muy fuerte en el atletismo, con sus cosas, como toda atleta, pero ahí sigue. Creo que yo le sirvo de ejemplo también a ella, le doy recomendaciones, ella a mí, y ahí vamos trabajando juntas.

Es muy bonito, porque aunque las dos hagamos pruebas muy distintas, nos ayudamos mucho, y todo es para poder mejorar las dos. También la admiro mucho a ella, porque a pesar de todo es demasiado guerrera y muy decidida para hacer las cosas, en el atletismo y en la vida.

¿Qué momentos considera claves a la hora de seguir su carrera como atleta? Desde Puriscal el mundo se ve gigante, y un reto como este es algo que uno tiene que tener muchas ganas de afrontar…

Al principio yo no entrenaba muy bien, cuando era chiquitilla. Sí entrenaba, pero a veces era flojilla. No fue fácil, porque yo terminé de estudiar y quería meterme a trabajar desde ya (terminó la carrera de Derecho en 2017). Y también quería seguir en el deporte.

Empecé el año pasado, después de incorporarme al colegio, y la verdad es que la vi dura, fue fuerte, porque había al Campeonato Centroamericano y del Caribe 2018, y al haber ganado la medalla de oro como que se me hizo un ‘boom’ todo y tenía que ir a entrevistas, tenía que ir a trabajar, casi no veía a mi familia… 

Ahí dije: «Esto me está matando, no puedo seguir así». Decidí inclinarme más de manera profesional por el atletismo, aunque en Puriscal no se tenga una cultura deportiva tan fuerte, pero por lo menos tenemos la pista de atletismo, tenemos los horarios, y eso me ha ayudado mucho a seguir adelante, a entrenar duro y ya después de ahí creo que fue la decisión final de dedicarme al deporte completamente, y también disfrutar de mi familia. Tengo una hija pequeña, entonces quería disfrutar mucho de ella, disfrutar de esas etapas… Más que todo fue eso. Aunque no aquí no sea tan fuerte el deporte, sí la hemos tomado muy en serio mi grupo: mi mamá es mi entrenadora, y mi hermana, nos hemos dedicado a esto casi que 100 %.

¿Cuáles son los retos diarios de una mamá deportista?

Creo que al principio me daba como un poco de nostalgia dejar a mi hija con mi esposo, o con mi mamá, mientras entrenaba. Creo que hay que hacer una diferencia, uno tiene que aprovechar su tiempo para entrenar, y tengo también muchas horas para dedicarle a mi hija. Ha sido un poco más difícil en ese aspecto.

Uno de los retos también es poderse organizar bien, para poder cumplir. Por ejemplo, si va un día a la escuela, cumplir con eso, luego ir a entrenar, luego alistar todo para cuando ella ya viene y alistar tiempo con ella… Es muy bonito, es una experiencia. No es muy común, pero me encanta. A veces vengo yo aquí a entrenar y ella viene también, dizque a entrenar, pero viene a jugar… Es precioso verla ahí que por lo menos ella disfruta de lo que yo hago, y ella también puede disfrutar aquí, no estar metida en la casa, y venir aquí.

¿De dónde nacen sus deseos por ser abogada?

Me gustaban varias carreras, pero me incliné más que todo en Derecho porque me gustaba mucho escribir, me gusta mucho leer, y también comprender cómo funciona todo a nivel de sociedad. Casi todo está estructurado por una ley, por una norma. Eso fue lo que me gustó, comprender más; porque cuando uno está en el colegio no comprende muchas cosas. 

¿Se ve ejerciendo como abogada en el futuro? ¿Cuál es su área de interés?

Creo que sí, tal vez después de terminar mi etapa deportiva. Después de eso hay toda una vida. Me gustan mucho el Derecho de Familia y el Derecho Civil, pero hay muchas ramas muy bonitas, el Derecho es muy amplio…

¿Cuáles son sus principales aspiraciones de cara al futuro?

Ya hice la marca para Juegos Olímpicos, y estoy clasificada por ranking. Espero que me vaya bien en los JJ. OO. de Tokio 2020. Van a ser mis primeros Juegos Olímpicos, vamos a ver cómo va esa experiencia; y seguir avanzando hasta ver a lo más que pueda llegar en atletismo.

¿Qué es lo que más le emociona de Tokio?

Me emociona mucho porque voy a competir con gente muy buena, va a ser un nivel competitivo completamente diferente, muy, muy fuerte.

Y también nunca he ido a Japón, entonces, conocer la cultura, cómo es, se supone que va a estar un poco caliente… Va a depender mucho de qué tanto nos dejen conocer. En estos campeonatos la gente no sabe, pero uno vive concentrado en una Villa Olímpica y no puede salir. Ahora fui a Lima (Perú, en los Panamericanos) y estuve en la villa toda una semana, y nada más salí al estadio y me devolví. Uno no puede conocer nada.

¿Qué piensa hacer si las cosas no salen como usted desea?

Yo he tenido muchos altos y bajos. A veces a uno no le salen las cosas, a veces sí. Es nada más de no perder el enfoque y seguir trabajando, y seguir adelante, a pesar de las circunstancias.

¿Cuál ha sido el principal momento de aprendizaje en su carrera?

Cuando estaba en juvenil, en la categoría júnior, ahí tuve muchos campeonatos en que sí salían las cosas, otros en los que no salían, otros en que no podía manejar la presión, otros que sí… Ahí veía: «Si los puedo manejar en unas, los puedo manejar en otras». Eso me sirvió mucho para poder tener confianza en mí, y poder creer más en mí. A veces uno, como vive aquí (Puriscal, un pequeño cantón de menos de 35.000 habitantes, al oeste de San José), la gente le dice: «Usted no puede», o «es muy difícil, las muchachas de EE. UU., o de El Caribe, son muy fuertes», entonces es creer en uno y ganas de hacer su carrera. Desde ahí todos los logros que he hecho, aunque no han sido como otros que tienen otras deportistas a nivel mundial, que son mucho mejores, sí me han servido mucho para poder subir el nivel.

Creo que hay adaptarse a las circunstancias. Tengo la pista de asfalto, que no es una pista de primer mundo, tiene sus huecos, su parches, antes tenía grietas por los movimientos sísmicos… Es de adaptarse, si yo pudiera entrenar en una pista con mejores condiciones sería mucho mejor para mí, para las piernas, las rodillas, evitar golpes, tendría que adaptarme a eso…

¿Alguna vez se ha sentido en desventaja por ser mujer?

En atletismo, no. Las competencias son con pruebas en hombres, en mujeres… Es la disciplina más inclusiva.

Pero ya como el trato en sí, y tal vez la forma en que se ven las cosas, sí que hay una cierta diferencia. A veces, por ejemplo, si gana un hombre, se le toma más en cuenta. Al menos, antes. Ahora sí se me ha dado mucha más popularidad. Pero siento que si gana un hombre es como más ‘boom’, llegan más patrocinios, que una mujer.

Y uno lo ve también en el fútbol femenino, que es más tomado en cuenta el masculino, pese a que ahora tienen más logros.

Sí creo que debe cambiar esa cultura. También he vivido muchas experiencias con entrenadoras, porque aunque el atletismo sea inclusivo en cuanto a las pruebas, ya en cuanto a los entrenadores, el 10 % son mujeres y 90 % hombres. Para mi mamá a veces ha sido un poco más difícil el ser tomada en cuenta por el simple hecho  de ser mujer y entrenadora, porque comúnmente los entrenadores son hombres y se supone que son los que más saben, eso es lo que ellos piensan.

He tenido la experiencia de que le han dicho a mi mamá: «Usted copia los entrenamientos, ¿Verdad?», o «A usted le dan los planes, ¿Verdad?». Y no, nada que ver, ella los planifica, ella los hace, ella es muy inteligente, lo puede hacer y puede mejorar aún más. Tal vez que se le reconozca también a las mujeres entrenadoras, en ese aspecto.

También he leído notas que X persona es mi entrenador. Y yo: «No, la única entrenadora que tengo es mi mamá, y es la única que me ha ayudado a conseguir esto».

¿En qué momento considera que se encuentra el deporte femenino en Costa Rica?

Creo que va en crecimiento. Ahora hubo muy buena participación a nivel femenino en los Juegos Panamericanos de Lima (N. del E: de las cinco medallas obtenidas por Costa Rica en la competencia, cuatro provinieron del deporte femenino), pero tampoco hay que dejar de lado la participación masculina.

Muy buena participación general, tal vez gente que no tenía posibilidades de llegar a top 10, lo consiguieron, y tal vez aún mejor, top 5-6. 

Y a nivel femenino, espero que siga creciendo el deporte, que muchas niñas se inspiren, porque a veces a nivel familiar tal vez les dicen que no pueden, o que por ser niñas tienen que dedicarse a otra cosa, y no, todos tenemos la oportunidad de hacer deporte, y es una muy buena parte de la vida de una persona, enseña muchas cosas.

¿Qué piensa de la situación actual del fútbol femenino?

Creo que se le ha cubierto más que antes, pero no lo que debería. Ellas han hecho un muy buen papel a nivel de representación del país. Hay figuras deportivas que han logrado mucho, muchos éxitos y que no son tan reconocidas como debieran. Y se les debe reconocer, tiene que haber una igualdad entre el reconocimiento entre hombres y mujeres. No es fácil, y a veces se cree que tal vez uno no lo toma en serio, pero sí, en realidad sí; creo que deberían cubrirse más los partidos también, siento que debería ser una responsabilidad de los periodistas, el que se cubran más los partidos a nivel femenino, casi que todos los que pasan son masculinos. Y a nivel económico, igual. 

¿Cuál cree que es el rol de los medios de comunicación con el desarrollo del deporte femenino en Costa Rica? ¿Cómo se siente al respecto, del trato que le dan al deporte femenino?

Ahora ha ido incrementando. Antes era menos. Es gracias a ello que se ve mucho más la participación a nivel femenino. Que sigan cubriendo las competencias femeninas, y también de deportes que no son tradicionales, diferentes al fútbol, como el atletismo, el karate, judo taekwondo, voleibol, fútbol femenino… Que son muy importantes, y que también deberían cubrirse como debe ser.

¿Qué hace falta para que haya un contexto de igualdad en esta cobertura?

Que se tome mucho más en cuenta, no solo transmitir partidos de fútbol; también campeonatos de atletismo, de fútbol femenino, los de boxeo, taekwondo, que a veces ni siquiera son transmitidos. Sí debería dársele mucha más cobertura para que se conozca el desempeño de cada atleta.

Hay muchos atletas que tienen medallas mundiales, a nivel de América, Caribe, que a veces no son cubiertos, y creo que eso sería parte de la solución para poder incrementar más (medallas).

¿Usted ha recibido apoyo de algún emprendimiento?

Recibo apoyo del Gobierno, y también de empresa privada, como Kölbi. Ya, por ejemplo, hay otras marcas que me dan artículos deportivos, ropa para entrenar… A veces me regalan la fisioterapia.

¿Quién ha aportado más recursos a su carrera?

Principalmente mi familia, de toda la vida. Y el Gobierno me ha apoyado desde que tengo 15 años, poco a poco. Kölbi también.

¿Qué maneras deberían buscar las marcas? Hoy muchas están interesadas en capitalizar su imagen, la de Andrea Vargas. ¿De qué manera desearía usted que ellos busquen colaborar?

Primero, que no nos vean como influencers. No nos dedicamos a tomar videos y sacarlos de cualquier cosa, no de manera profesional. Yo me dedico de manera profesional a ser atleta. Que nos vean como deportistas, que se nos dé ese valor y que crean en el proceso, en la capacidad de uno de poder llegar a adquirir logros.

¿Hasta dónde llega la responsabilidad de los gobiernos con los deportistas?

Es fundamental el apoyo del Gobierno. Debería invertirse más en los atletas, en que se puedan foguear más, para poder subir ese nivel. Que se distribuya bien el apoyo, apoyo a entrenadores, a atletas…

¿Cree que es necesaria una mayor inversión en infraestructura?

Claro. Creo que sí. Imagine que yo entreno en pista de asfalto, imagínese si pudiera hacerlo tal vez en una pista de tartán. Tendría mejores condiciones. Más infraestructura en los espacios rurales, porque hay mucho talento. Aquí en Puriscal yo he visto mucho, y no me quiero imaginar también en otras partes del país. Que no se centren solo en la capital, si no que salgan afuera e inviertan en infraestructura.